La ropa realmente limpia y perfumada es la octava maravilla del mundo. Para conseguirlo en cualquier momento basta con recurrir al truco de meter la funda de la almohada en la lavadora.

¿Alguna vez has oído hablar de él? ¡Basta con resolver 4 problemas y con efectos sorprendentes!

¡Descubramos juntos cuáles!

METRO

La punta de la funda de almohada en la lavadora para lavar la ropa más limpia, ¡pero no sólo eso!

Si desea ropa limpia y con un aroma intenso, colóquela en el tambor según las instrucciones de la etiqueta. Bien separados de colores y blancos, tejidos delicados y algodón, etc.

Luego ralla un poco de jabón de Marsella y viértelo en una funda de almohada. 1 cucharada colmada es suficiente para media carga, si la lavadora está llena utiliza 3. Si te gusta especialmente y por tanto no tienes disponible, también puedes utilizar cualquier otra pastilla de jabón siempre que sea ecológica.

¡Coloca la funda de la almohada con la ropa y empieza a lavar!

Para blanquear aún más tu ropa, además del jabón, puedes añadir una cucharada y media de bicarbonato de sodio para lavar a baja temperatura, dos si superas los 40°.

¡¡Disfruta del resultado, pero no te dejes cegar!!

Ahora pasemos al ingenioso truco para evitar que los calcetines se extiendan en el tambor. Cuenta una leyenda urbana que siempre forman una relación pero se divorcian durante el lavado y al final solo uno queda en pie, habiendo huido el otro a nuevas costas y nuevas aventuras. Bromas aparte, la distracción suele jugar un papel importante en la pérdida de calcetines. Por eso una funda de almohada puede ayudarnos a conseguir que siempre combinen.

Colóquelos junto con 1 cucharada de bicarbonato de sodio y 1 cucharada de jabón de Marsella.

Cerrar bien con una faja de algodón y meter en la lavadora. ¡¡Nunca volverás a estar soltero!!

Asimismo, las queridas fundas de almohada nos ayudan a no perder pequeños adornos en la lavadora y, sobre todo, a no estropearlas al centrifugar. Los felpudos, los desmaquillantes lavables, las fundas para sillas y los baberos de los niños son artículos que corren el riesgo de quedar atrapados en la diana o sufrir un desgaste excesivo, como cuando hay prendas con cremalleras y botones en la colada.

La mejor forma de protegerlos es con una funda de almohada, siempre con un poco de jabón y bicarbonato.

¡Los encontraremos muy limpios, intactos y fragantes al final del ciclo de lavado!