Parece increíble, pero en realidad es posible desatascar un desagüe atascado con una sola botella.
Sin embargo, esto no es lo primero que debemos hacer. Hagamos un balance.
En primer lugar, recordemos que es recomendable eliminar cualquier residuo o depósito visible con un papel de cocina doméstico antes de lavar o aclarar la vajilla en el fregadero. Siempre colocamos la rejilla perforada en el desagüe para retener al máximo cualquier otro sobrante.
De lo contrario, las grasas, grasas y restos diversos que entren en las tuberías se depositarán y formarán una obstrucción, dificultando el paso del agua y provocando numerosos problemas.
Si el daño ya está ahí, puedes intentar eliminar la obstrucción usando el émbolo adecuado.
Pero si fracasamos estrepitosamente después de algunos intentos bien colocados, probamos el método de la botella antes de llamar a un fontanero o utilizar productos que puedan corroer las tuberías.
¿En qué consiste? ¡Descubrámoslo juntos!

Drenaje obstruido: Desobstruirlo usando el método de la botella
El método del biberón es sencillo, seguro y eficaz. Eso sí, para ponerlo en práctica necesitamos una botella de plástico y algunos ingredientes que nunca faltan en nuestra despensa.
Aquí están:
- 1 taza de levadura en polvo,
- 1 taza de sal gruesa,
- 2 vasos de vinagre de vino blanco.
Nada más.
Cogemos un embudo y echamos todo en nuestra botella; Enrosque la tapa y agite vigorosamente. Notarás que se forma espuma. Esta es una señal de que la reacción química se ha activado y está lista para tirarse por el desagüe.
Retire la tapa y deje fluir la mezcla. Déjalo reposar durante al menos media hora y luego prueba a dejar correr el agua.
Esta solución suele funcionar la primera vez, pero si no podemos intervenir con un refuerzo adicional.
Agrega 200 gramos de sal gruesa y la misma cantidad de bicarbonato de sodio a la cavidad y luego vuelve a colocar una olla con agua hirviendo.
El escape vuelve a estar libre en un instante.
Otro consejo muy eficaz es utilizar levadura de cerveza. Simplemente disuelva un cubo en una olla con agua, déjelo hervir y colóquelo en el fregadero.
Al cabo de unas horas abrimos el grifo: respiraremos aliviados… Sencillo, ¿no?


