La rejilla del horno, nuestra fiel aliada, es precisamente una de las partes que más sufre.
Salpicaduras de grasa, grasa y salsa se forman costras y lo hacen extremadamente antihigiénico.
Es importante darle nueva vida, ¡pero qué esfuerzo! Nos armamos con los mejores productos desengrasantes del mercado, nos fascinan promesas difíciles de cumplir, gastamos cantidades innecesarias de dinero y muchas veces, a pesar del duro trabajo que ponemos, no lo conseguimos. no para restaurarlo a su antigua gloria.
Qué desperdicio inútil de energía y dinero cuando puedes lograr resultados realmente impresionantes y sorprendentes con una sola bolsa de compras.
¿Tienes curiosidad por este ingenioso método? ¡Al principio!

Cómo limpiar la rejilla del horno con la bolsa de la compra.
Para utilizar este método revolucionario y limpiar a fondo la rejilla del horno, obtenga:
- 1 bolsa muy grande (también son adecuadas las bolsas de basura negras grandes);
- 1 pastilla para lavavajillas,
- 1 pequeña guerra
- agua caliente, al gusto
- 3 cucharadas de levadura en polvo.
Coloque la tableta en el recipiente, vierta suficiente agua caliente para disolverla y tritúrela con las púas de un tenedor.
En este punto agrega el bicarbonato de sodio y revuelve nuevamente hasta tener una mezcla bastante pastosa.
Desliza la rejilla dentro de la bolsa y luego agrega la mezcla que acabas de preparar. Ata bien las asas y coloca todo sobre una superficie, como una mesa o un fregadero. Déjalo reposar al menos 3 horas, preferiblemente durante la noche, y al día siguiente solo tendrás que enjuagar la parrilla con agua corriente. Sin ningún esfuerzo, notarás que el sarro se derrite como nieve al sol y se desliza hacia el fregadero. ¡La superficie vuelve a estar limpia y brillante casi como por arte de magia!
Bastante simple, ¿no?
Sin embargo, si esto no te parece suficiente, te contamos otro consejo interesante. Coloque la parrilla (fría) en el fregadero, la ducha o la bañera, vierta abundante vinagre y espolvoree inmediatamente con bicarbonato de sodio. Espere 10 minutos y luego sumérjalo en agua hirviendo.
Déjalo actuar durante media hora y luego límpialo con una esponja suave: la grasa y la suciedad se disolverán en poco tiempo y recuperarás tu antiguo esplendor sin esfuerzo.
¡Pruébalas y cuéntanos cuál te gusta más!


