La energía negativa puede correr desenfrenada y sentirse en cualquier lugar que frecuentamos o en el que vivimos. Basta sentir que la casa en la que vivimos ya no es el lugar de refugio y paz que pudo haber sido. Las disputas y tensiones se acumulan y las vibraciones negativas inundan el ambiente haciéndolo lúgubre y lúgubre.
La energía negativa puede provenir de las personas con las que nos encontramos pero también puede emanar de la casa donde vivimos o de ciertos objetos que por sí mismos pueden retener estas ondas dañinas.
Las personas más receptivas pueden sentir una emoción repentina al acercarse a una habitación. Este sentimiento puede estar impreso por la alegría y la emoción, así como por una incomprensible sensación de malestar. Una casa es una esponja energética y cuando ésta es vieja o ha sido habitada con anterioridad, se puede sentir la impresión positiva o negativa que allí reina y el estado energético que allí circula, dejado por los anteriores ocupantes.
¿Cómo conservar la buena energía de tu casa?
Nuestro hogar es un reflejo de nuestra alma. En este capullo familiar nos cobijamos para vivir nuestra vida íntima con total seguridad y lejos de miradas indeseables. Es en este lugar privilegiado donde damos rienda suelta a nuestras emociones , nuestras alegrías, nuestras lágrimas o incluso nuestras celebraciones. En este acogedor lugar podemos bailar, cantar y vivir nuestros momentos más felices pero también los más tristes; en este lugar nos quitamos las máscaras para convertirnos en nosotros mismos.
Además, es fundamental cuidar este lugar cargado de emociones y limpiarlo de todas las ondas negativas, incluso las de nuestro cuerpo y nuestra mente que hemos acumulado a lo largo del día.
Algunas técnicas simples pueden ayudarnos a ahuyentar la energía estancada que atormenta nuestro hogar. Permiten que circule la energía positiva.
- Utiliza una intención para establecer lo positivo en tu hogar, que puede materializarse con una simple frase “Hola positivo, adiós negativo”;
- Ventile su hogar para dejar ir la energía negativa y dejar entrar el aire lleno de positividad. Para ello, basta con abrir las ventanas para que entren los rayos del sol y la luz;
- Usa salvia para purificar la casa. Esta práctica generalizada en las culturas Cheyenne tiene el efecto de expulsar las malas energías que circulan;
- Deshágase de todas las cosas innecesarias y desordenadas que causan desorden en una casa. Una limpieza importante puede reactivar la circulación de ondas positivas.
Sencillo remedio para evacuar la energía negativa de tu hogar
Para preparar este remedio necesitarás 2 cucharadas de vinagre blanco, sal gruesa y medio litro de agua filtrada.
La sal gruesa tiene fama de absorber las energías negativas, pero debe usarse durante una limpieza suave y con el tiempo.
Mezcla los ingredientes durante un minuto en un vaso grande transparente con agua y colócalo en el lugar de la casa que más frecuentas.
Deje este vaso durante un día entero sin tocarlo. Cuando la sal haya subido a la superficie del vaso, sabrás que ha captado toda la energía negativa de la casa. Puedes usar la misma preparación en otras habitaciones para una mayor purificación.
¿Y para purificar el cuerpo?
La sal marina sigue siendo el ingrediente más adecuado en este caso. Se puede colocar en el borde de las ventanas o incluso frente a la puerta de la casa. Pero para depurar el cuerpo, nada más eficaz que el baño especial que se toma por la noche antes de acostarse.
Es un baño desintoxicante y depurativo. Solo tienes que llenar una bañera con agua templada, según la temperatura deseada, añadir 250 g de bicarbonato de sodio y 250 g de sal marina y dejar actuar durante 20 minutos. Cuando te despiertes, te sentirás más ligero.


